viernes, 8 de febrero de 2013

Edito: Take Your Pleasure Seriously

"¿Que es pop?, dices mientras clavas tu pupila azul en mi pupila, ¿que es pop?, 
¿y tu me lo preguntas...? Vesme al pryca a por unas cocacolas" 
 (Yo Soy Joss, escritor atómico-espacial)





Acertaran o no Incas, Mayas o Aztecas, lo cierto es que el mundo (y especialmente este país) parece a punto de salir huyendo, corriendo y gritando en negación.

 Cuando miras al abismo no se supone que éste deba hacerte un guiño, pero sea lo que sea aquello que hayamos visto al asomarnos al precipicio, nos ha dejado inmovilizados como un ciervo bajo los focos de un coche.

 Tras tantos años de crisis (existencial, principalmente) hemos olvidado reciclar nuestra cólera y hemos entrado en un estado larval, en el que, inmoviles, esperamos a que los acontecimientos se sucedan a nuestro alrededor y la realidad cambie por si sola.

 ¿Será una pesadilla de control y represión? ¿O será el principio de un estadío más elevado de existencia?

 Como (acertadamente) decía Isabel Coixet (al César lo que es del César) hace poco en Berlín: "España (y el resto del mundo por asociación) es como Gotham City, pero no aparece Batman"

 Inmoviles, esperando a que la realidad cambie por sí sola.

 Pero esto es nuestra vida. No es ningún ensayo. Está pasando ahora mismo y no podemos seguir acurrucados en posición fetal como respuesta a tanta corrupción, rodeados por una niebla que nosotros mismos nos hemos creado.

Tenemos que verlo como una llamada a la acción.

 Día tras día, miles de personas (tú, yo, él o ella) nos quedamos quietos sin enfrentarnos a nuestros miedos, negandonos a nosotros mismos, negando todo aquello que nos hace interesantes.

"Nunca estaremos a la altura de los desafíos que nos presente el destino".

Pero los días se convierten en meses y los meses en un tumor de represión tras el que no hay nada.

 Nada que justifique el haber disfrutado del milagro biológico de la vida.

 Así que, simplemente, seamos de los de los que hacen algo. 

Aprendamos a reciclar nuestra cólera.

 Aprendamos a convertir la energía y el enfado de la calle en acción (individual o colectiva) que no solamente genere publicidad, sino que presione de forma estratégica la realidad que nos rodea, deformándola.

 Aprendamos de una vez de que va todo esto: de razones, de detalles, de placeres y de gestos.

 Las cosas que han pasado, nos han pasado ya.

 El momento es ahora.

 Y es que (no) todo es POP, mamá...

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