lunes, 27 de septiembre de 2010

Los mecanismos sinfónicos de Antònia Font: Coser I Cantar. 4/4

Portaavions

La original (de Taxi. 2004) suena noventerísima y participa toda la banda. En Coser y cantar (en estudio y en directo) suprimen el pop-rock para convertirla en una pieza que se podría considerar de Cámara, por la forma en que utilizan las cuerdas (no hay alientos ni ningún otro acompañamiento) como si fuera un clásico cuarteto. Genera así mundos totalmente diferentes.
Esta es un poco como ‘Armando rampas’ (incluso 'Vitamina sol', si me apuran): cortometrajes, fotografías, lienzos.
Describe un par de escenas y de imágenes y eso es todo, se acaba así de rápido, dejándonos en una ensoñación. Lo que llamo aperitivos musicales.
Podría compararla, en su estructura, sonido e intenciones a esta pieza del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band:

The Beatles – She’s Leaving Home (Audio. 3:35):


Portaavions (Portaaviones). (Audio. 2:07):


Me falla un botó de s'abric i pòsters en quadricromia anuncien uns discos que vaig deixar aquí. Davall ses escales i mir ses meves sabates. Carrers que davallen i plugen amb poca esperança de llunes, que els moixos no surtin encara, que dormin davall es teu cotxe. Un dia de vespre i de son
que mires i aplegues sa roba, que mai no sé on tenc sa porta, que no proliferen ses hores, que no puc cordar-me s' abric, a un món ple de combinacions, combina es meu cel sempre gris amb tots es teus portaavions, badies de petroliers, excuses de mal bevedors. Li falta una capa de mel,
li falta una banda sonora a aquesta mirada d'oliva i de gel. Un dia de sucre i de son, vols ser qui per mi ja no plora, vols ser qui me xerri amb sa planta, que no puc omplir aquestes hores, que no sé planxar es meu abric, a un món ple de combinacions combina el meu cel sempre gris amb tots es teus portaavions, badies de petroliers, excuses de mal bevedors.

En castellano:
Me falta un botón del abrigo y pósteres en cuadricomía anuncian unos discos que voy a dejar aquí. Bajo las escaleras y miro mis zapatos. Calles que bajan y llueven con poca esperanza de lunas, y los gatos no salgan aún, duermen debajo de tu coche. Un día de noche y de sueño, que miras y doblas la ropa, que nunca sé dónde tengo la puerta, que no proliferan las horas, que no me puedo abrochar el abrigo, en un mundo lleno de combinaciones, combina mi cielo siempre gris con todos tus portaaviones, bahías de petroleros, excusas de mal bebedores. Le falta una capa de miel, le falta una banda sonora a esta mirada de aceituna y de hielo. Un día de azúcar y de sueño, quieres ser quién por mí ya no llora, quieres ser quién hable con la planta, que no puedo llenar estas horas, que no sé planchar mi abrigo, en un mundo lleno de combinaciones, combina mi cielo siempre gris con todos tus portaaviones, bahías de petroleros, excusas de mal bebedor.


Tots es motors

La original es la única que sacaron de A Rússia (2001). Del primer álbum (Antònia Font. 1999) no adaptaron ninguna canción. ¿Por qué?, ni idea.

Acertaron en el estudio de Coser i Cantar al restarle la batería al inicio y pulieron la línea del bajo para que su participación fuese precisa y contundente, marca la canción en los mejores momentos.
Sin duda en el directo sobrepasan la original y la de estudio. Sobre todo porque el público acierta dando palmadas en una parte de la canción (que se repite tres veces) y que encaja a la perfección. Es en un momento que parece como si la música estuviera tomando vuelo y las palmas le dan ese empuje que necesita la melodía para salir despegada.
Aquí también hay algo de aire, de horizontes infinitos y vistas al oceáno. Se nota por cómo han utilizado las cuerdas y los alientos, un poco como en ‘Tokio m’ès igual’. Largas notas en las cuerdas al inicio y en el estribillo una escala melódica.
De la letra rescato esencialmente el estribillo: amor y desamor. Ilusión y decepción. Ansiedad y hartazgo:


Tots es motors (Todos los motores). (Audio. 4:06):


Encara no m'ho crec i ja torn a ser a un satèl•lit que fa voltes en línia recta. T'has fet desaparèixer i jo he perdut sa corba i s'anestèsia, i he plorat. Necessit un centre de gravetat, necessit un atles d'espirals que me dugui a conèixer i a tancar una fonoteca d'auriculars. I que sonin tots es motors d'impossibles aviadors, que te duguin a comprobar que es teus somnis són africans. Mos estimàvem, mos destrossàvem mútuament ses vides, mos acabàvem, mos fèiem companyia, mos caducàvem, mos dedicàvem quasi sempre es dies, mos sexuàvem, mos gastronomíem. Encara no m'ho crec i ja torn a ser a un satèl•lit que fa voltes en línia recta. T'has fet desaparèixer i jo he perdut sa corba i s'anestèsia, i he plorat. Que s'encenguin es aspersors, que mos reguin tots es codonys, que no sé si s'han de regar, perquè jo som més de la mar. Mos estimàvem, mos destrossàvem mútuament ses vides, mos acabàvem, mos fèiem companyia, mos caducàvem, mos dedicàvem quasi sempre es dies, mos sexuàvem, mos gastronomíem. I que sonin tots es motors
d'impossibles aviadors, que te duguin a comprobar que es teus somnis són africans. Mos estimàvem, mos destrossàvem mútuament ses vides, mos acabàvem, mos fèiem companyia, mos caducàvem, mos dedicàvem quasi sempre es dies, mos sexuàvem, mos gastronomíem. Mos estimàvem, mos destrossàvem mútuament ses vides, mos acabàvem, mos fèiem companyia, mos caducàvem, mos dedicàvem quasi sempre es dies, mos sexuàvem, mos gastronomíem.

En castellano:
Aún no me lo creo y ya vuelvo a ser un satélite que da vueltas en línea recta. Te has hecho desaparecer y yo he perdido la curva y la anestesia, y he llorado. Necesito un centro de gravedad, necesito un atlas de espirales que me lleve a conocer y a cerrar una fonoteca de auriculares. Y que suenen todos los motores de imposibles aviadores, que te lleven a comprobar que tus sueños son africanos. Nos queríamos, nos destrozábamos mutuamente las vidas, nos acabábamos, nos hacíamos compañía, nos caducábamos, nos dedicábamos casi siempre los días, nos sexuábamos, nos gastronomíamos. Aún no me lo creo y ya vuelvo a ser un satélite que da vueltas en línea recta. Te has hecho desaparecer y yo he perdido la curva y la anestesia, y he llorado. Que se enciendan los aspersores, que nos rieguen todos los membrillos, que no sé si se tienen que regar porque yo soy más del mar. Nos queríamos, nos destrozábamos mutuamente las vidas, nos acabábamos, nos hacíamos compañía, nos caducábamos, nos dedicábamos casi siempre los días, nos sexuábamos, nos gastronomíamos. Y que suenen todos los motores de imposibles aviadores, que te lleven a comprobar que tus sueños son africanos. Nos queríamos, nos destrozábamos mutuamente las vidas, nos acabábamos, nos hacíamos compañía, nos caducábamos, nos dedicábamos casi siempre los días, nos sexuábamos, nos gastronomíamos. Nos queríamos, nos destrozábamos mutuamente las vidas, nos acabábamos, nos hacíamos compañía, nos caducábamos, nos dedicábamos casi siempre los días, nos sexuábamos, nos gastronomíamos.



Alpinistes-Samurais

La original (de Alegria. 2002) tiene mucho movimiento porque la batería está presente en toda la canción, el ritmo se podría considerar como el de una batucada. Desde esta versión los teclados contornean la canción. Son acordes mayores, largos, bellos, que se acentúan más con las cuerdas en Coser i Cantar.
La percusión en la del estudio se suprime considerablemente, y esto va a mal, según cómo se le mire. Me explico, comienza esta pieza con un tema orquestal un poco juguetón y luego se transforma en cuerdas largas, alientos lentos y la voz por encima, luego las cuerdas se tornan más agudas, o sea, dramáticas. Todo esto me parece bien, pero luego viene el estribillo y la batería se mete del todo. ¡Perfecto!, pero cuando el estribillo acaba regresan a las mismas cuerdas largas y alientos lentos, o sea, a un bajón considerable. Creo que hubiera quedado mejor si la percusión apareciese hasta el segundo estribillo o que siguiera después de entrar en el primero, para que la canción subiera progresivamente en vez de mostrar altibajos. Por esto mismo creo que este tema es el que menos me atrae.
En el directo esto no pasa de esta manera, quizá se dieron cuenta de lo que he explicado antes porque cuando termina el primer estribillo la batería sigue interpretándose (aunque más delicada que en el resto de la canción). También los teclados juegan mucho más que en la del estudio.
Como epílogo, Miquel Àngel Aguiló compuso lo que para mí es lo mejor de esta pieza: casi un minuto de extraordinaria belleza orquestal.
Escuchemos:

Alpinistes-Samurais (Alpinistas-Samurais). (Audio. 4:09):


Un cigarro, un tallat, no són temes de gran densitat, giren es ventiladors. Una falta personal, tantes baixes en es meu sofà, mil cent-cinquanta condons. Alpinistes-samurais, coses més rares mos han de passar. Qui em sabria contestar com és un dia just a punt d'acabar. Un principi d'estació, de cabines per telefonar, xerrava amb es contestador. Un indici de final, previsions males de calcular. Qui em sabria contestar com és un dia just a punt d'acabar. I un àngel desplega ses ales i deixa el cel ple de claror, i un pern de satèl.lit travessa paisatges i capses de retoladors. Ses flors se despinten des arbres i es ules les perden del tot, ses albes vesteixen sa pura materia des gremi de sa construcció. Un cigarro, un tallat, no són temes de gran densitat, giren es ventiladors. Una foto, manantials, aumentam es nivell d'expulsions, beus aigua des meus grifons. Alpinistes-samurais, coses més rares mos han de passar. Qui em sabria contestar com és un dia just a punt d'acabar. I un àngel desplega ses ales i deixa el cel ple de claror, i un pern de satèl•lit travessa paisatges i capses de retoladors. Ses flors se despinten des arbres i es ules les perden del tot, ses albes vesteixen sa pura materia des gremi de sa construcció. I un àngel desplega ses ales i deixa el cel ple de claror, i un pern de satèl•lit travessa paisatges i capses de retoladors.

En castellano:
Un cigarro, un cortado, no son temas de gran densidad, giran los ventiladores. Una falta personal, tantas bajas en mi sofá, mil-ciento-cincuenta condones. Alpinistas-samuráis, cosas más raras nos van a pasar, quién me podría responder cómo es un día justo a punto de terminar. Un principio de estación, de cabinas para telefonear, hablaba con el contestador. Y un inicio de final, previsiones difíciles de calcular. Quién me podría responder cómo es un día justo a punto de terminar. Y un ángel abre las alas y deja el cielo lleno de luz, y un tornillo de satélite atraviesa paisajes y cajas de rotuladores. Las flores se despintan de los árboles y los hules las pierden del todo, las albas visten la pura materia del gremio de la construcción. Un cigarro, un cortado, no son temas de gran densidad, giran los ventiladores. Una foto, manantiales, aumentamos el nivel de expulsión, bebes agua de mis grifos. Alpinistas-samuráis, cosas más raras nos van a pasar, quién me podría responder cómo es un día justo a punto de terminar. Y un ángel abre las alas y deja el cielo lleno de luz, y un tornillo de satélite atraviesa paisajes y cajas de rotuladores. Las flores se despintan de los árboles y los hules las pierden del todo, las albas visten la pura materia del gremio de la construcción. Y un ángel abre las alas y deja el cielo lleno de luz, y un tornillo de satélite atraviesa paisajes y cajas de rotuladores.



Batiskafo Katiuscas

Desde la original (Batiscafo Katiuscas. 2006) ya se siente ese aire epopéyico, dramático, submarino y efectista (en el elegante sentido de la palabra,) que nos remite (o al menos a mí) a Pink Flod. ¿¡Otra vez!? Pues sí, pero a otro Pink Floyd que no hemos escuchado aún, pero que escucharemos ahora:

Pink Floyd – Shine on your crazy diamond. (Audio. 13.30):


Me justifico, no digo que Shine on your crazy diamond y Batiscafo Katiuscas sean iguales, muchos me estarían viendo ahora mismo con cara de “¿y este imbécil cómo es que se atreve a comparar estas dos cosas?”, pero esperen, me voy a explicar debidamente, pa-cien-cia. Lo que quiero que tomen en cuenta de la canción que acabamos de escuchar de los Floyd es su estructura, no tanto su sonido (aunque también pero no me concentraré en eso ahora. Eso ya lo harán ustedes). Lo que quiero puntualizar es que hay canciones que tienen un desarrollo bien definido, como en los grandes cánones clásicos de la Antigüedad: inicio, desarrollo, clímax y conclusión. Me refiero a lo que algunos estudiosos de la materia filosófica, estética o narrativa llamarían como Mímesis Aristotélica. Estoy hablando, en otras palabras, de un dominio absoluto de la creación. Música seria, señores.

En lo personal el cine es una de mis pasiones y esta canción es un relato tremendamente cinematográfico. Se me presenta en mi imaginación como si fuese parte de una película que se desarrolla en el fondo del océano. Me dan escalofríos cuando pasan por delante de mí ballenas, basticafos, rayos de luces (solares y lunares) tratando de penetrar el agua oscura y bancos de algas que se han desprendido y flotan descuidadamente.
En las tres versiones el elemento clave que le da muchísima fuerza a la canción es la guitarra que entra sobre la mitad. En Coser i Cantar el arpa y sus arpegios hacen de esta canción una Epopeya.
Shhh:

Batiscafo Katiuscas. (Video. 5:13):


Batiscafo monoplaça, es teu focus a s'abisme de ses aigües insondables només tu les averigües. Batiscafo socialista redactant informe tràgic, “camarada, maquinista a institut oceanogràfic”. Batiscafo solitari dus un ruting planetari. Retxes de sol atravessen blaus marins, ses algues tornen verdes i brillen ses estrelles, que ja s'ha fet de nit i es plàncton s'il•lumina i cantes ses balenes a 30.000 quilòmetres d'aquí. Retxes de sol atravessen blaus marins, ses algues tornen verdes i brillen ses estrelles, que ja s'ha fet de nit i es plàncton s'il•lumina i canten ses sirenes aproximadament per no existir. Batiscafo socialista redactant informe tràgic, “Catedràtic Yuri Puscas a institut oceanogràfic”. Batiscafo katiuscas fas un atles visionari. Retxes de sol atravessen blaus marins, ses algues tornen verdes i brillen ses estrelles, que ja s'ha fet de nit i es plàncton s'il•lumina
i cantes ses balenes a 30.000 quilòmetres d'aquí. Retxes de sol atravessen blaus marins,
ses algues tornen verdes i brillen ses estrelles, que ja s'ha fet de nit i es plàncton s'il•lumina
i canten ses sirenes aproximadament per no existir.

En castellano:
Batiscafo, monoplaza, tu foco en el abismo de las aguas insondables, sola tú las averiguas. Batiscafo socialista redactando informe trágico “Camarada, maquinista a instituto oceanográfico”. Batiscafo solitario llevas un ruting planetario. Rayos de sol atraviesan azules marinos, las aguas se vuelven verdes y brillan las estrellas, que ya se ha hecho de noche y el plancton se ilumina y cantan las ballenas a treinta mil kilómetros de aquí. Rayos de sol atraviesan azules marinos, las algas se vuelven verdes y brillan las estrellas que ya se ha hecho de noche y el plancton se ilumina y cantan las sirenas aproximadamente para no existir. Batiscafo socialista redactando informe trágico “Catedrático Yuri Puscas en instituto oceanográfico” Batiscafo katiuscas haces un atlas visionario. . Rayos de sol atraviesan azules marinos, las aguas se vuelven verdes y brillan las estrellas, que ya se ha hecho de noche y el plancton se ilumina y cantan las ballenas a treinta mil kilómetros de aquí. Rayos de sol atraviesan azules marinos, las algas se vuelven verdes y brillan las estrellas que ya se ha hecho de noche y el plancton se ilumina y cantan las sirenas aproximadamente para no existir.

Muchos aplausos, la banda se levanta de sus asientos. Hasta ahora no he mencionado la seriedad con la que está tomando Joan Roca el concierto. Me sorprende porque en el documental “Els mecanismes” que acompaña al CD doble de Coser i Cantar, que muestra el proceso de realización del álbum, el bajista Joan Roca es el más bromista e inquieto. Es una de esas personas (todos tenemos algún amigo así) que tienen una inmensa capacidad para hacer reír a todo el mundo con su espontaneidad e inteligencia humorística. Sin embargo en el directo pocas sonrisas, muy serio. Aquí, cuando el concierto acaba para ellos y están recibiendo los aplausos se muestra hasta tímido.
En fin, se van y dejan a la orquesta.
El público con el alma enmudecida y la orquesta interpreta una más:


Vehicle Lunar

La única instrumental del repertorio.
La original (de Taxi. 2002) apenas dura 36 segundos y el ambiente que recrea es carnavaleramente pueril. En Coser i Cantar la alargaron mucho, más de cinco minutos, pero el sonido ya no es infantil y casi ni tan juguetón. Es un pasaje, como 'Batiscafo Katiuscas', muy visual. A estas alturas, conociendo a estos chicos, sabemos que se trata de una escena espacial. Imagino (por el mero hecho gratificante de imaginar) un vehículo lunar que toca la superficie de un planeta aún no conocido. El vehículo lunar lleva una cámara en su parte superior y transmite lo que ve al cuartel aeroespacial donde están los humanos. Explora el planeta y se maravilla con los colores, olores, figuras, texturas y movimientos que encuentra a su paso. ¿Se tropieza con vida? Ojalá que sí….

En el estudio los teclados recrean ambientes solitarios pero en el directo es meramente el trabajo orquestal y es una maravilla.

Vehicle Lunar (Vehículo Lunar). (Audio. 5:50):


Ovación.

La orquesta se despide y el público obliga a la banda a regresar. No se hacen del rogar, salen los cinco mallorquines a ocupar sus posiciones e interpretan, al más puro estilo Antòniafontiano, tres temas sin arreglos orquestales ni nada que tenga que ver con Coser I Cantar: Darrera una revista, Love song (de Batiscafo Katiuscas (2006) las dos) y Miles d’habitants (de Taxi. 2002). Estas interpretaciones son la expresión más sencilla y fresca de lo que es Antònia Font. Sólo ellos cinco tocando rock-pop. Así. “Sencillo”.

Cuando terminan estas tres canciones la orquesta vuelve y deciden repetir tres temas de Coser I Cantar a lo grande. Es emocionante escucharlo y verlos tan emocionados. La vibra entre los músicos y el público eriza la piel. Pero como ya dije al principio, esto ya es un desparpaje absoluto. Incluso a Pau Debon en 'Wa Yeah!' le sale el Bisbal que llevamos dentro. Por eso, después de varias escuchas, estas últimas ejecuciones dejan de sorprender porque aquello que se sostiene principalmente por la emoción suele ser muy inestable. Esta puntualización la enfoco, sobre todo, a 'Alegria' y a 'Wa Yeah!', porque la segunda interpretación de 'Astronauta Rimador' se defiende bastante bien. Incluso en la parte instrumental, cuando Pau deja de rapear, la canción parece el fondo musical de una orgía escandalosa en el infierno, la emoción es tremenda y la energía es caudalosa. En fin… última ovación de la noche.

Por eso, este encore me gustaría que se comprendiera como eso, como la cereza en el pastel, la celebración final y desenfrenada de uno de los atrevimientos musicales más grandes de la Historia de la Música: Coser I Cantar.

Y para finalizar este texto, y para que luego no digan que soy un cabrón, mierda, gilipollas, les subo uno de los bisos que no tienen nada que ver con Coser i Cantar, Darrera una revista. Pero con la condición de que no escuchen este maravilloso álbum sólo una vez, déjense llevar las veces que haga falta, porque hay muchos más secretos en esta obra de los que yo o cualquier crítico podemos desvelar:

Darrera una revista (Detrás de una revista). (Video. 4:00):

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