domingo, 14 de marzo de 2010

Cómo arruinar una canción: confusiones del productor. (La Bien Querida)

A La Bien querida ya la conocía desde que yo vivía en México, es decir, hace ya más de dos años. Era cuando el Myspace estaba pasando ya por su canto del cisne, el cual duraría ya muy poco, dejando a Facebook como el señor de la redes sociales. En esos momentos, Ana Fernández-Villaverde aún no tenía ni disquera. En su perfil de Myspace había colgado, sin embargo, varios temas que ya dejaban enmielados grácilmente a más de uno.
De tantos uno era yo.
Encima, mi traslado a España ya era un hecho inminente y por lo tanto mi relación con la cultura y la contracultura española se acrecentaba día con día intensamente. Particularmente, de todas sus canciones que presentaba como su maqueta, la que más me gustaba era la titulada "96". Aunque todas las melodías eran bonitas y llevaban un alma muy cálida, "96" me parecía muy superior al resto. Lo único que fallaba entonces era la percusión, que seguramente fue grabada en midi. Por lo demás era una canción redonda, romántica, pasional, sincera.
Me atraía tanto la canción que le escribí un mensaje en su perfil diciéndole que me haría mucha ilusión escucharla alguna vez (algún día) en directo cuando mi mudanza a Madrid se hubiese efectuado con éxito. Me respondió, sí, y muy cortesmente. Contestó algo así como que si yo anhelaba escucharle un día, ella le hacía aún más ilusión que en México también hubiera quien la escuchase; porque ojo, estoy hablando de cuando ella aún no pintaba nada en ninguna revista musical, por muy especializada que fuera, así que probablemente era lo suficiente ingenua como para ni imaginarse que fuera de su país la escucharan otras personas.

Luego me instalé en Madrid y boom, la chica despegó de un día para otro, en menos de lo imagiado.

De pronto, el nombre de La Bien Querida aparecía en diversos carteles y festivales, en las revistas se halagaba su música y se dio a conocer (también) por su buena amistad con Antonio Luque (Sr. Chinarro) y con Los Planetas, concretamente con J, (el líder, ni más ni menos).

Nadie supo ni cómo pero ya la chica tenía un disco elogiado por la crítica más rapaz y escudada bajo el brazo del Hijo Señalado del indie en España: Conde J.

No había tenido la ocasión ni de verla en directo ni de adquirirme su álbum: "Romancero". Había escuchado algunos de sus cortes, pocos, unos cuatro, por lo tanto me faltaba profundizar más en su resultado final y valorar con precisión la incursión de los arreglos y de la producción de David Rodríguez; quien, me contaban, había metido mucha mano en las canciones y que el resultado no era del todo plausible.

Hasta no ver no creer, pensaba; o bueno, como diría Efraín Huerta, "hasta no beber, no creer".

Este pasado 11 de marzo tuve la oportunidad de verla en la Sala Heineken en programa de doble función: primero ella y luego Joe Crepúsculo (grande grande grande).
Esa misma noche me compré su álbum porque estaba a muy buen precio en el pequeño stand que montó Elefant Records.
No recordaba el título de la canción que tanto me gustaba ("96") por algún devaneo mental que desteto sufrir de cuando en cuando, (que seguramente sea causado por el abuso de la buena vida: beber demasiado, fumar demasiado y reir demasiado).
En el momento, para mi infortunio momentaneo, ninguno de los títulos que se leen en la parte trasera del álbum me parecía la canción buscada.
Crucé los dedos para que tocara en esa actuación aquella pieza y después de unas ocho canciones que el público celebró alegremente, yo pensaba que al final la había descartado de su repertorio y me dio mucha pena. Se la canté a mi chica y ella dijo: "pero esa sí que viene en el disco". Fue raro aquello porque justo en ese momento La Bien Querida tocaban los primeros acordes de "9.6". Sólo que el sonido era bastante distinto. Esta que sonaba ahora iba demasiado deprisa, no era una dulce balada como yo la retenía en la cabeza. Era más pesada, rock, se podría decir, y en medio entraban unos arreglos sintéticos bastante anodinos. Sentí más pena que si no la hubiesen tocado en lo absoluto. "Uff", pensé, "ojalá en el disco venga la versión que yo recuerdo y que esto sólo sea para los directos".

¿Cómo es posible que se haya elegido una producción tan simplona para una canción con tanta ternura, con tanta delideza emocional?

Mis peores temores han sido confirmados esta noche que he escuchado a conciencia el "Romancero".
Conclusiones puedo sacar algunas:
*Que La Bien Querida es la versión femenina de Los Planetas. Y quien no me crea, que escuche esta canción:


*Que se aleje de David Rodríguez. No digo que sea mal músico ni mal productor ni nada de eso, simplemente creo que ha malinterpretado un poco la música y las intenciones emocionales de La Bien Querida. Tampoco en todas y cada una de sus aportaciones, no, en algunas ha acertado, y muy bien, pero en otras en lo absoluto, por eso me ha resultado un trabajo irregular. Le ha dejado un hueco al mundo cálido y anhelante de Ana Fernández-Villaverde, en el cual se diluyen y se escapan los mismos sentimientos de la chica.
*Que aún quedan mujeres románticas (de la vieja escuela).
*Que probablemente el segundo álbum de La Bien Querida sea especialmente determinante: o se confirma o se nos queda en el camino. (Yo creo que ganará en madurez y que será un mejor trabajo, quedará ver si la producen de otra manera).
*Y que, por último, han dejado "9.6" (que ha sido la única que se produjo junto con Joe Crepúsculo) en una lágrima de tristeza, hecha una auténtica tecno-balada sinsabora, que amaga, para despistarnos, con un inicio decente: guitarra punteando bellas notas, acompañado por el néctar sonoro que deja el aliento de Ana. Todo va bien hasta que...
Ay, pobre de mí.

Escuchen y compartan este cabreo conmigo:

La versión primera, la de la maqueta:


Y versión final:

3 comentarios:

manu1022 dijo...

Hola! a mi tampoco me gustó la versión del concierto, y entre la de la maqueta y la del disco, quizás me quedo la de la maqueta (pero la del disco también esta bien).

Estoy de acuerdo, el segundo disco será determinante para ver a donde tira....

Saludos!

Rafael De Gea dijo...

Hola vuelve a linkearme esta noche me han borrado el blog otra vez,menos mal que tenia copia de seguridad,yo ya te he linkeado como antes,un saludo..

http://tusorejas.blogspot.com/

anibal dijo...

estimados, llego dos años y medio tarde a la charla, pero bien creo que vale. He escuchado la versión de Sr. Chinarro y se me ocurre una perlita.
Abrazos para ustedes desde Córdoba, Argentina.