lunes, 8 de febrero de 2010

DISCO DE LA SEMANA: Fortress Around My Heart (2008)

01.- Oh My God
02.- Drive Away my Heart
03.- Louie
04.- I Like You so Much Better when You're Naked
05.- Keep me Warm
06.- Forgive Me
07.- Stella
08.- Morning Light
09.- Queen of the World
10.- See me Trough

SINESTESIA.

Find a cure / Find a cure for my life...

...comienzan los primero acordes de Oh my God, primer corte del disco debut de la islandesa Ida Maria y ante nosotros todo empieza a adquirir un cálido color naranja.

What's easy in the night / Is always such a bite in the morning light...

...Morning Light. Segunda canción del disco y la melodia nos deja en la boca el sabor a grosellas robadas una soleada tarde de verano de esas de cloro y partidillos de fútbol.

Y así durante la poco más de media hora que dura "Fortress Around My Heart" se nos van excitando los sentidos en un colorido banquete de aromas de tacto extraño.

Para nuestros oidos estamos ante todo un desayuno continental, compuesto por un ave rolliza rellena de Stephanie y servida con menudillos de civismo, acompañados de un bizcocho cubierto de dulces Londres, un tazón de actuaciones con sindicatos perlados y una guarnición de humeantes microscopios. De postre ciudad “a la mode” seguida de confesión.

Y si alguno de vosotros fuera un "sinesteta" devorador de léxico, podríais además saborear estas palabras.

La sinestesia es el fenómeno neurológico en el que un estímulo sensorial lleva automática e involuntariamente a tener una experiencia con otro sentido (o camino cognitivo). Lo más común es ver colores cuando se escuchan ciertos sonidos, pero existen amalgamas sensoriales en todas las direcciones: ver olores, oler sonidos, saborear palabras, asignar colores a números, o convertir formas en números, etc.

El sinestésico no es que asocie unas sensaciones a otras, o que tenga la sensación de sentirlo: lo siente realmente. Se da de manera natural en aproximadamente una de cada 2500 personas, o como resultado de la ingesta de algunas drogas psicodélicas, como el LSD, la mescalina o algunos hongos tropicales.

En general, la sinestesia, afecta más a las mujeres y las personas zurdas, y con alguna frecuencia estas personas experimentan además una excelente memoria. No es raro que un sinestésico presente problemas a la hora de efectuar cálculos o para orientarse. Se cree que podría haber algún factor genético asociado a este desorden, ya suele darse en miembros de una misma familia. Al contrario de lo que puede pensarse, los sujetos sinestésicos no tienen una mayor predisposición a otros procesos psicopatológicos ni una mayor inclinación hacia las artes, aunque es cierto que muchos artistas (mayormente los pintores y compositores, aunque también escritores como el autor de "Lolita", Vladimir Nabokov) presentan esta afección.

Aunque seguramente para la mayoría de nosotros escuchar música no nos hace entar simultáneamente en una dimensión de policromía en movimiento (al menos no sin ayuda química), podríamos decir que hay un "sinesteta" en cada uno de nosotros; que una melodía nos afecta físicamente a algo más que al oido, trayendonos el olor de besos perdidos, el tacto de sonrisas cercanas, el sabor de aquella mirada en el momento justo.

Pero no sólo de música vivimos en es Pop, mamá... y sirva la famosa escena inicial del té de las magdalenas en la novela "En búsqueda del tiempo perdido", de Macrel Proust, como ejemplo literario de un camino sensorial-cognitivo abierto a través de otro sentido, un ataque de memoria visual generado por el sabor de la magdalena, llave de la dimensión temporal, sinestesia metafísica.

Sinestesia, metáfisica o no, que hace a nuestra protagonista de hoy, Ida María, ver colores cuando oye música (y no las sustancias psicotrópicas, mal pensados).

Y gracias a esta patología neurológica, también, hoy os traemos este disco.

Simple, directo al grano, y efectivo, son los mejores adjetivos que se le pueden dar a "Fortress Around My Heart".

Un álbum divertido y pegajoso que se queda de una manera bastante agradable en el paladar de quien lo escucha, con un ligero regusto a mousse de limón.

PD.- Si alguno tiene curiosidad por saber a que disparadores salivales estabamo haciendo referencia en el anglosajón desayuno de más arriba: “Stephanie” esta relacionada con el relleno de salvia, “civismo” con carne asada, “Londres” con patatas, “actuación” con guisantes, “sindicato” con cebollas, “microscopio” con zanahorias, “ciudad” con pastel de carne, y “confesión” con café.

1 comentario:

eρHedro dijo...

Me ha encantado. [gafapasta mode: on] La sinestesia, además, es un recurso literario como eso del sabor rosa de tus labios y el olor agudo de tu piel.