lunes, 4 de enero de 2010

DISCO DE LA SEMANA: Un Soplo en el Corazón (1993)


Un joven extranjero / bordea Portugal / empapado en poesía / sigue el camino de Kerouac” (Portugal).

Cierta vez me explicaba un amigo (una de las personas más empapada en música que haya conocido jamás) que la enorme desventaja que tenían las canciones en español sobre las inglesas es la puñetera manía que tienen los que escriben en castellano de contar historias musicadas. En lengua anglosajona la voz del cantante es un instrumento más al servicio de la banda y lo que se canta, prácticamente, carece de importancia (como descubrieron tantísimas generaciones de señores progres al traducir, por fin, tanta canción revolucionaria y subversiva)

Y puede que algo de razón tuviera. Pero eso sería conceder muy poco crédito al verdadero valor de las PALABRAS, más allá de establecer un sujeto y un predicado. No olvidemos que en un principio sólo existía el VERBO (la PALABRA, al fin y al cabo) y que cuando el baile de átomos entre partículas subatómicas acabó evolucionando en lo que, más o menos, somos ahora, han sido estas PALABRAS las que han dado forma a nuestra realidad.

Dibújame una noche / llena de cohetes naranjas / yo te daré las estrellas / y tú las pintarás de plata” (La Noche Inventada).

Existe un universo de pequeñas cosas (de grandes cosas) que sólo se despiertan, cobran sentido, cuando las nombramos, cuando les damos formas y contornos con nuestras PALABRAS.

Y eso es algo que Javier Aramburu e Iñaki Gametxogoikoetxea sabían perfectamente cuando allá por el 93, bajo el amparo de Elefant, entraron a grabar en los estudios de Alaska y Nacho Canut uno de los discos más impactantes (en el más amplio sentido de la PALABRA) de la historia de este país.

Lo que en un principio no iba a ser más que un disco que no fuera una simple reunión de canciones, donde el tema del amor hiciera de hilo conductor, acabó convirtiéndose en 14 historias entrelazadas como un todo, que nos susurran en un soplo cosas que ya intuíamos: que la felicidad carece de sentido sin el reverso de la tristeza y que la euforia emocional de estar enamorado no valdría de nada sin habernos sentido nunca completamente solos.

Tengo ganas de fiesta / de que acabe el invierno / de volver a nadar en el mar / de soñar el verano / en el que fuimos novios / y poderle cambiar el final” (El Bello Verano).

Está claro que “Un soplo en el corazón”, con sus claras influencias de New Order (EJERCICIO PRÁCTICO: escuchad los primeros segundos de “Bizarre Love Triangle” y “La Noche Inventada”. Después comentamos) sirvió para elevar un concepto, a priori tan antagónico, como “tecno pop en castellano”. Pero si algo ha hecho que este primer (y único) disco de Family sea uno de lo más perfectos, valientes y bonitos de la historia del pop español son las PALABRAS.

A veces empapados de verano / los chicos viajan en motocicleta / entonces a las chicas sonrientes / les estalla el corazón” (El Buen Vigía)

Esas PALABRAS (que no letras) que ya existían al principio de los tiempos. Esas, por cuyo medio fueron encontrando su voz todas las cosas y sin las que no se hizo nada de todo lo que existe. Las que nos dan luz sobre todo aquello que nos rodea y nos permiten transformar la realidad.

PALABRAS, a fin de cuentas que, más que contar historias, transmiten sensaciones universales.

Para poder olvidar / alguna pena muy grande / te besaré en espiral / cuando no mire nadie” (Dame Estrellas o Limones).

El propio Aramburu nos decía, en una de las poquísimas entrevistas que Family dio durante su corta vida discográfica, que todo lo que quería contar estba en el disco, y así toda una gama de sentimientos desnudos, carentes de cualquier artificio dramático, acritud o edulcorantes, hablaban por sí mismos y trazando desde la primera escucha un biorritmo emocional sin sudores, sin gritos, sin una palabra más alta que otra… solamente espejos de tristeza o alegría. Y nosotros reflejándonos en ellos.

En "Un Soplo en el Corazón" no hay una sola PALABRA (ni una sola frase) que no sean importantes, que no sean un instrumento más al servicio de la banda.

Es curioso que, siendo así, aquel que conoce el disco habla de él con especial cariño, pero pocos, muy pocos, se atreven a retratarlo con unas PALABRAS.

Ella suele descansar / con los pies en el agua / tiene azul el corazón / de nadadora” (Nadadora).

3 comentarios:

Be dijo...

Wow, pequeño. Y feliz año ^_^

redronin1b dijo...

Wow! Nuestro primer Be-Comment (en articulo propio). Empezamos el año felicerrimos. Que el 2010 se te llene de risas tontas.

chorbyradio dijo...

Una pequeña obra maestra. Pequeña por los medios y minutaje. Y grande porque es una maravilla de principio a fin. Pop con mayúsculas, temas cortos y perfectos. Nada sobra ni falta.
Y si, como bien dices, las palabras, todas necesarias e imprescindibles, para que por unos momentos, tu imaginación flote hacia esos lugares de cuento en los que quisieras estar, y esas situaciones de desamores y nostalgia casi infantil que te te gustarían que volviesen a suceder.
Unicos.
Saludos eléctricos.