lunes, 21 de diciembre de 2009

DISCO DE LA SEMANA: Son (2003)

Mentiras.

Mentir es como ver "Sálvame Deluxe" o el sexo anal: no es algo de lo que poder presumir en la mesa, los domingos comiendo con tus suegros.

Y mentir es, según los académicos de la R.A.E., decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.

Falsas apariencias.

Falsos indicios.

Humo y espejos.

Y en un mundo gobernado por verdades (tantas como habitantes: verdades oficiales, verdades incomodas, verdades a medias y hasta verdades relativas) solemos olvidar que esas mentiras son la materia de la que están hechos los sueños.

Pero ya se sabe, son malos tiempos para la lírica.

Y de la épica (como de follar, tras vomitarnos encima, delante de aquella extranjera tan simpatica), ya, ni hablamos.

Nuestro invitado de hoy, Jeff Hanson, sabe mucho de falsas apariencias.

De engañar a los sentidos.

Y qué demonios, también de épica.

¿Un jugador de fútbol americano con voz de chica?

La primera vez que oí a este tiarrón de Milwaukee (en la vibrante "The End of Everything Known" (¿ven lo que les decía de la épica, jóvenes?) décimo corte del disco de ESTA semana, cuyo video podeis ver más abajo), un escalofrío me corrió columna abajo y rápidamente me fui a los créditos de aquel recopilatorio de Green Ufos, para saber quien era aquella chica de voz ronca.

¿Jeff Hanson?

Debía tratarse de un error.

Pero no lo era. Jeff era un tipo grande como un oso con voz de cantanta folk canadiense.

Y así tal cual, se nos presentó allá por el 2003 con este Son debajo del brazo y de la mano de Kill Rock Star Records (exacto, los mismos que los de The Gossip).

Tan honesto como (sólo) un mentiroso puede serlo.

Este verano, con sólo 31 años y 3 discos, nuestro protagonista echó el telón a su vida con una muerte, también, envuelta en la dudosa bruma del misterio y las falsas apariencias.

Pero como las buenas mentiras y las malas verdades, las canciones perduran.

1 comentario:

Yo soy Joss dijo...

Por qué estarán tan de moda las voces pitufadas? Los Antony Hegarties y los Mathews Bellamies, sin ir más lejos... No sé, pero a mi me encantan...