sábado, 13 de enero de 2007

Pleasant Dreams: Secreto de mil otoños.


"Deja que me acerque y te susurre algo al oído. Algo como el olor del salitre. Algo como la brisa del último veintidós de julio. Como el sonido de todas las olas que untaron de fotogramas nuestros tobillos. Escúchalas, cálidas como un rayo que roza las yemas de los dedos. Cierra los ojos. Abre la ventana. Deja que me acerque de nuevo y te susurre al oído recuerdos de un verano. Será nuestro secreto."

Este pedacito de magia llamado “Secreto de Mil Otoños”, llegó a mi buzón (en lo que es una de las mayores alegrías que hasta el día de hoy nos ha dado este blog tan personal para cada uno de nosotros) en forma de la 3ª demo creada por los castellonenses Pleasant Dreams; y con las palabras de arriba se presentaban a sí mismos.

Es difícil describir a que suenan Pleasant Dreams. Lejos de la primera sensación que produce un nombre tan anglófono, ellos (y ella) hacen lo que parecen canciones en castellano con melodías pop de carácter melódico, estructura sencilla y letras cotidianas. Pero pocos lo hacen con tanta elegancia y buen gusto.

Es cierto que sus canciones nos traen un ligero regusto a tantos grupos del armonioso y refinado Donosti Sound, pero lejos del preciosismo sereno tan característico de estos, las canciones de los “Sueños Placenteros” estilan una belleza mucho más cercana.

En esta larga canción dividida en 4 partes, Juanjo, Rosa, Pedro e Iván nos presentan un disco elegantemente melancólico, en el que sortean tristezas con un peculiar brillo optimista, buscando la parte más lúdica de las emociones sin dejarse caer en la languidez ñoña.

Con un comienzo tan prometedor como el “Último verano que pasamos juntos(single absoluto del disco), ya podemos intuir los derroteros que tomará el resto, y tras el breve receso que supone el segundo corte, “Anteayer”, encontramos la que sin duda es la joya de la maqueta, “Noche de Fiesta”, en la que los de Xilxes se muestran más alegres y seguros, y tocan y cantan como nunca. El fin de fiesta lo pone la afligida “San Pablo”, en la que, Juanjo, nos susurra la despedida, con la serena flauta de Rosa dandole la réplica de fondo; quizá el tema más flojo de la colección, pero broche irreemplazable sin el que el disco posiblemente quedaría cojo.

En “Secreto de Mil Otoños” encontramos letras cercanas e historias cotidianas mezcladas con elegancia, a ritmo de pop amable rematado con sensibles arreglos de cuerda y viento.

Pedacitos de vida diaria, casi susurradas al oído, que arrancan medias sonrisas en esos días en los que las nubes empiezan a ser menos grises.

Si tuvieramos la necesidad de ponerle un "pero", sería sin duda por lo breve que es la magia, y lo rápido que se nos escapa el disco entre los dedos, obligándonos a escucharlo una y otra vez.

¿Hace falta decirlo? ¡¡¡¡QUEREMOS MÁSS!!!!

PD- (Mil millones de gracias por enviármelo a casa, Rosa)

Si quieres saber más de Pleasant Dreams, pasa por su myspace o su web.

Y ni que decir tiene que también por aquí.

2 comentarios:

An dijo...

interesante blog...lo mirare con detenimiento :)

Npop dijo...

Deseando escucharlo! Los sigo desde que los ví la primera vez en "Cambiamos música por juguetes" en Sevilla.

Un saludo. Me encanta este blog!!