viernes, 1 de diciembre de 2006

AL SUFRIDO PUBLICO

Bueno bueno: Hoy me toca disfrazarme de viejo gruñón!!

Hola chicos y chicas genéticamente defectuosos, ya sabréis que no sois lo que se espera de vosotros. A los que ya se han dado cuenta y a los que no saben ni por donde caminan va este aviso. Se nos está contaminando sistemáticamente con ruido-sonido muy parecido a la música, y es de esto, del sonido, de lo que quiero hablar.

Ya se que es difícil ecualizar el sonido que va a producir un grupo en un bar, pero de ahí a que no se entienda lo que están cantando hay un océano de simplificaciones auditivas. El exceso de volumen satura el oído y el cerebro tiende a simplificarlo, crea un embudo por el que pasa rítmicamente una mierda incomestible rematada de acoples molestosos. En esta situación uno se deja llevar por el ritmo percutido y no por la melodía ejecutada, con lo que el sistema nervioso se queja repetidas veces en forma de” Dance Impulses” haciéndonos pasar por pacientes del psiquiátrico recientemente fugados sin la medicación obligatoria.

¿Causa?:
No se hacen bien las pruebas de sonido…no se hacen bien las pruebas de VOLUMEEEEENN!!! En algunas ocasiones ni se hacen.

Me juego un copazo a que si los que van a tocar en un bar bajaran el volumen en la medida adecuada se disfrutaría mucho más, porque entre otras cosas también escucharíamos la voz y de esta la letra, y no una pelea a cuchillo entre la guitarra pasada de overdrive y la batería con unos platos como para ponerles una bomba lapa.

La potencia de sonido pone al descubierto las carencias musicales, y esto le ocurre hasta los mejores. Si ya sabes que es difícil conseguir que suene bien en un tugurio, ¿Por qué le das más volumen? No nos castigues por favor !!

¿Consecuencia?:
A quien le quede algo de oído interno y un poco de sentido del equilibrio podrá huir del local como alma que lleva el diablo. Si a esto le unimos los “Dance impulses” obtendremos exactamente el 50% de los zumbados que entran en los psiquiátricos, el otro 50% son los que toman medidas drásticas después de haber hecho cola durante varias horas y algún funcionario de la oficina de trafico les dice eso de que el pasaporte no vale como documento y bla bla bla…a alguno se le eriza el lomo y ataca por las bravas, a otros se les inyectan los ojos en sangre y sueltan todo tipo de insultos que tienen que ver con la madre del provocador.

Todo esto son solo divagaciones. También debo reconocer que sin estos ruidos-sonidos los bares no serían tan divertidos y los otorrinos no vivirían tan cómodamente.

Como espectador: que se cuide el volumen.

Como ciudadano: menos crucigramas y sudokus en las oficinas de tráfico.


4 comentarios:

javi dijo...

Ohhhh ....cuanta razon tienes...que dificil es tocar en un bar o pub pequeño....donde el músico no escucha nada y por tanto el espectador escucha ruido...un circulo vicioso se dierne sobre nosotros!!!
Porque el tan caro alquilar un equipo de sonido medianamente decente???
Porque los pub's o bares son tan pequeños y no puedes ni poner un altavoz para q el bateria sepa por donde vas???
maldito circulo vicioso!!

besos y abrazos para todos**

redronin1b dijo...

Jejeje... En algunos locales más que escuchar la música vibras hasta los empastes de lo fuerte que está... lo cual no está mal si tienes ganas de evadirte con ruido...

Hôichi dijo...

El ruido no está tan mal,pero reconozco que a veces es molesto cuando quieres mantener una conversación. Pero que sería de los grupos de rock si no fueran ruidosos, de ahí que me chiflen Sonic Youth por ponerte un ejemplo.

saludos

El Usuario Enmascarado dijo...

La musica hay q sentirla y como mejor se escucha es reventandote los timpanos en un buen concierto...