miércoles, 13 de septiembre de 2006

Leigh Nash - Blue On Blue

Con esto de los exámenes y las penurias existenciales debidas a vivir en un erial post-adolescente perpetuo (¡oh!, cuan trágico y mizteriozo resulto), tenia el blog un poco descuidadillo.

Que vale que ponga algún video aquí y allí, alguna noticia by copypaste y alguna entrevista jurásica (por la de tiempo que llevaba habitando en mi disco duro), pero esto no podía seguir asín: y aquí estamos tras meses de vagueo existencial con una nueva reseña: Leigh Nash y su Blue On Blue.


Puede que algún popero gafastil y ultraortodoxo, me quiera lapidar en una vía pública con piedros afilaos y empapados en vinagre de Jerez gran reserva, pero las debilidades de cada uno son eso: de cada uno. Y la voz de Leigh Nash siempre me ha parecido relajante, inspiradora, simplemente maravillosa.

Leigh Nash conoció el éxito a un nivel que pocos artistas alcanzan en su condición de vocalista de Sixpence None The Richer, banda que escaló los peldaños más altos de las listas de ventas de todo el mundo gracias a su pop accesible y cálido; con canciones tan populares como Kiss Me o There She Goes, con discos tan elaborados e intimistas como "Divine Discontent" (2002).

Pero el éxito también es capaz de devorar. Y así fue como Leigh y su antiguo compañero de escuela Matt Slocum decidieron separarse amistosamente y poner el punto y final a una banda que compartieron durante trece años. Sobrevivieron a 2 quiebras discográficas, giras eternas y disputas con abogados,… pero ya era hora de cambiar de aires.

Casi tres años ha necesitado Leigh para decidirse a grabar su debut en solitario. Un tiempo en el que las colaboraciones con otros artistas (como Delerium, escribiendo y prestando su voz en el tema "Innocente (Falling In Love)" o una divertida reedición del clásico de Skeeter Davis "The End Of The World" con Los Straitjackets); trabajos en bandas sonoras de películas y series; y hasta la maternidad se han sucedido. Lo que ha sido, según ella misma reconoce, una gran fuente de inspiración para la confección de los temas de Blue on Blue.

En su primer álbum en solitario (que salió el 15 de Agosto) la texana no ha abandonado por completo ese pop cuyo hábitat natural son las listas de éxitos de las radios, tal y como se puede apreciar en cortes como Ocean Size Love. Pero también ha querido Leigh dar cabida a su admiración por quienes fueron sus primeras heroínas musicales: las grandes damas del country como Loretta Lynn o Patsy Cline.

Brillantemente producido por el canadiense Pierre Marchand (Rufus Wainwright, Sara McLachlan), Blue on Blue evidencia que, detrás del éxito de Sixpence None The Richer, siguen existiendo canciones dignas de mención y, sobre todo, una autora a
(re)descubrir.

La pacificadora voz de Leigh da forma a una colección de 11 canciones que casi por sí solas redefinen el abrazador y exaltador potencial de la música Pop.

Música amable y suave para escuchar bajito mientras se repasan toneladas de apuntes, o se toma el sol, mientras se espera el autobús, con una sonrisilla tonta y tiernilina.


De lo mas abrazable que he escuchado últimamente (más incluso que una guiri puesta de M en una rave a las 7 de la mañana). Y como prueba el video extraído de su primer single: "My Idea Of Heaven", un clip de esos que nos hacen reconciliarnos con la especie humana (profesores examinadores incluidos).



Más información (y otras cosillas), AQUÍ.

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