sábado, 7 de enero de 2006

Lori Meyers: Hostal Pimodan

Para ser sincero la primera vez que oí Lori Meyers no me entusiasmaron. Sí, era PowerPop de la mejor escuela: guitarras vigororosas y punzantes, letras frescas y cercanas.

El disco tenía una energía que muchas veces se hecha en falta en infinidad de grabaciones y directos, pero (casi siempre hay un pero)... sonaban demasiado a Los Planetas (lagarto, lagarto), y es q la sombra de J y los suyos es alargada (y más aún en Loja (Granada), hogar de ambas formaciones).

Nueva fotografía: un viernes o un sábado frente a la caja tonta a las tantas de la madrugada viendo el canal cuatro con una mezcla de curiosidad y somnolencia. Es entonces cuando un grupo de veinteañeros, guitarra en mano, tocan en acústico, una canción cristalina y perfecta de principio a fin. Los veinteañeros eran Lori Meyers, la canción "El Viajero del Tiempo" (mal llamada por el programa "L.A.", el corte anterior del disco).

Una vez con el disco entre las orejas la sospecha se confirma: Noni y los suyos han encontrado su propia voz y hace tiempo que dejaron atrás a sus supuestos maestros planetarios.

Para entender qué es Hostal Pimodan basta con imaginar la siguiente escena: Charles Baudelaire hipnotizado ante una gigantesca mesa de nogal y el cuerpo de la mulata Jeanne Duval, en una habitación donde, de las paredes rojas, cuelga una colección de litografías de Delacroix. Por la ventana vemos a una prostituta del barrio latino besar a un joven dandi con una dulce resaca de vino. El cuarto es una habitación del Hotel Pimodan de París, y la fecha... pongamos que 1842.

El que fuera refugio de creadores y bohemios con la despensa llena de absenta e ideas ha servido de inspiración al segundo larga duración de Lori Meyers. Aquel hotel se ha convertido en sus manos en un hostal imaginario desde el que la banda de Loja revisa (con una arrolladora explosión de talento pop) el ideario de Baudelaire. O lo que es lo mismo: Lori Meyers descodifican y subtitulan con sus propias palabras, que resuenan ya como madura prosa veinteañera, aquello que tan bien hizo el poeta parisino hace más de siglo y medio, retratar las preocupaciones y melancolías de la juventud moderna.

Y encima lo hacen sin pletóricas ingenuidades y controlando cualquier aspaviento postadolescente. "El mundo es una mierda pero hay que mirarlo con paciencia" cantan en el penúltimo corte. No hay prisa. "Es mejor ver el presente y no pensar más en la muerte", añaden. Está claro. El tópico amor/desamor lo releen con una elegancia y riqueza armónica de muy amplia gama, como la de ese eco inagotable de coros en tres dimensiones de "Nuevos Zapatos", que parece una noche de borrachera que nunca termina-. Mandan los tiempos medios, con el efecto rock condensado y la melodía ejerciendo de reina.

En las letras, costumbrismo sin populismo y cero babas. "Yo no te culpo por querer dejarme solo, tal vez te aplauda por decírmelo tan claro y con descaro" es la frase que abre la "El aprendiz".
Ha dicho Noni, el responsable de los textos, que en castellano existe una delgada línea roja que a la hora de escribir letras de canciones separa lo vulgar de lo genial. Noni, desde luego, no roza aquí para nada la vulgaridad. Ni cuando desciende al pozo de lo muy romántico: "El tiempo pasando, espero que un día se pare unos años, poder estar todo lo lejano que alcancen tus ojos, los dos de la mano".

Si esto no es desde ya un clásico del pop español de guitarras (de ahora y de siempre) que vengan los Niños Mutantes y lo vean. Habrá quien diga que semejante volcán era de esperar porque ya se intuía en su debut "Viaje de estudios", pero una cosa es saber que va a pasar el tren y otra sentir que te arrolla.

Ni lo pretendían ni seguramente lo esperaban, pero tras debutar a principios del año pasado con Viaje de Estudios, los granadinos se convirtieron por aclamación directa de crítica y público en "the next big thing" del pop español, o la última esperanza blanca de regenerar una escena cada vez más envejecida. Ajenos a la burbuja que crecía a su alrededor (Premio Ojo Crítico de Música Moderna 2004, Noni y los suyos se vinieron a los estudios de Paco Loco en El Puerto de Santa María junto al productor Tom Monahan. El resultado: el típico disco del cual es imposible quedarse con una sola canción. Uno de los mejores discos del año pasado. Sin duda.

Por cierto: casi no hemos mencionado en toda la nota a Los Planetas. Porque ni falta que hace. Lori Meyers no necesitan de las comparaciones odiosas ni de las otras para volar alto.

...Alejandro, Noni, Alfredo, Julián...

Por último, pinchando aquí teneis la página oficial de Lori Meyers, en donde, a parte de bastante información, he podido pillar la mayoría de las fotos que acompañan al post.

3 comentarios:

NIÑOMELON dijo...

TE PONGAS COM TE PONGAS TE DIJE Q ME RECORDABAN A ELLOS Y ASI ME LO HAS CONFIRMAO CON LA R3COPILACIOND E INFORMACION Y LAS RESEÑAS DE INICIO Y FIN ( MUY A TU PESAR CLARO)... PERO SON DISTINTOS TB COM BIEN DICES... PERO PORQ COÑO HAN DE ESTAR REÑIDOS!!! EN FIN, HE AQUI MI COMENTARIO
NIÑOMELON ( NO ESCRIBAS TAN REPIPI!!!!SE MAS NATURAL!!!)

Anónimo dijo...

PAGINILLA INTERESANTE Q IGUA TE PUEDE INTERESAR... WWW.BCOREDISC.COM
BUENO TU TE DEJO Q AHORA MISMO NO ATRAVIESO UNO DE MIS MEJORES MOMENTOS...

NIÑOMELON(DE BAJON)

Manuel dijo...

Excelente nota sobre lo que se dio con Noni muy buena información!